¿Qué hacer si me amenazan? no todas las amenazas son denunciables


Las personas utilizamos las palabras no sólo para comunicarnos, muchas veces proferimos amenazas sin ser conscientes de que este acto está recogido en el Código Penal y conlleva una serie de sanciones. 
 
 
 
 
 
La cuestión es, ¿son todas las amenazas denunciables? Depende del tipo y del contenido de las mismas. Así, según se contempla en el Código Penal, se considera que las amenazas deben ser castigadas en los casos que constituyan “delitos de homicidio, lesiones, aborto, contra la libertad, torturas y contra la integridad moral, la libertad sexual, la intimidad, el honor, el patrimonio y el orden socioeconómico”. Estas amenazas tienen que ser intimidatorias, de tal modo que priven de seguridad y tranquilidad al amenazado.
 
 
 
 
Ahora bien, si se quiere emprender alguna acción legal, lo primero que debe hacerse es poner una denuncia policial para que la justicia pueda intervenir. Además, ésta actuará sólo si se dan una serie de requisitos, como que la amenaza resulte creíble, que sea directa y no mediante terceros, y que contenga un mensaje con los supuestos contemplados en el Código Penal. Si al final se acepta, el fiscal del Estado y el cuerpo policial se encargarán de llevar la investigación del caso y determinar el procedimiento de la misma. 
 
En el artículo 171 del Código Penal se contemplan también como amenazas las que tienen como finalidad atemorizar a los habitantes de una población, grupo étnico, cultural o religioso, o colectivo social o profesional, o a cualquier otro grupo de personas. O las que se dirijan hacia una persona con la intención de obtener beneficios económicos a cambio de revelar datos sobre su vida privada o relaciones íntimas que nos sean conocidas  públicamente y puedan afectar a su fama, crédito o interés. Las amenazas a cónyuges o excónyuges, así como las que se realicen con armas, están igualmente recogidas en este artículo del Código Penal.
 
 
Las penas que se establecen en cada uno de los supuestos varían en función de la gravedad de las amenazas, pero entre estas se contemplan distintas penas de prisión. 
Lo recomendable es que cuando se sufre una amenaza se actúe con rapidez, porque en muchas ocasiones la lentitud de la Justicia impide que se llegue a tiempo y cuando empieza a actuar, ya se ha cometido el mal. Ante cualquier duda a la hora de emprender una denuncia por amenazas puedes asesorarte a través de un abogado. En las denuncias por amenazas hay que tener muy claros los supuestos contemplados en la legislación, y poseer argumentos y pruebas sólidas que fundamenten la veracidad de esas amenazas.  

Consulta con Abogados especialistas
De forma rápida y segura
Rellene el formulario, le enviaremos la respuesta y solucionará su problema


Abogados especialistas en Delitos

Abogados especializados en Internet y Nuevas Tecnologías.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *