La ciberdelincuencia, una amenaza constante (II)


Decíamos en el capítulo anterior que podemos clasificar la “ciberamenzas” en tres grandes grupos genéricos:

Crímenes cibernéticos “tradicionales”

Los criminales cibernéticos tradicionales son aquellos delincuentes cuya atención se centra en las ganancias económicas. La mayoría de estos delitos se cometen desde dentro, es decir, casi el 80% de este tipo de delitos criminales son perpetrados por personal de la propia compañía o empresa afectada: el espionaje industrial, delitos contra la propiedad intelectual, la violación de la marca, las transferencias de fondos ilegales, estafas de tarjetas de crédito, etcétera son algunos de los crímenes cibernéticos tradicionales cuyos criminales son más fáciles de identificar, detener y acabar en la cárcel si se demuestra el delito.

Amenazas cibernéticas de ideología

En este tipo de amenazas ideológicas, los datos robados se distribuyen en contra de las leyes de propiedad intelectual. Estos criminales tienen una visión de sí mismos tipo Robin Hood y difunden la información y datos que se conservan bajo los derechos de propiedad intelectual. Muchas de las actividades terroristas también se denominan amenazas de ideología en el mundo cibernético; propagan su propia ideología o se oponen al gobierno mediante el uso de la tecnología de internet. Los “ciberanarquistas” tienen como objetivo principal difundir su ideología o principios y oponerse a lo que está en contra de sus actividades.

cibercrimen

El hackeo o hacking

Una de las formas más comunes de los delitos cibernéticos a nivel mundial definido como “el que con la intención de causar o sabiendo que es probable que cause pérdida ilícita o daño al público o a cualquier persona destruye o elimina o altera cualquier información que reside en un recurso de la computadora o disminuye su valor o utilidad o afecta de forma perjudicial por cualquier medio comete piratería” y, a la vez, considerado el menos perjudicial de los delitos relacionados con la seguridad.

Un hacker puede superar las barreras del sistema informático y acceder a toda la información interna. Básicamente el principal objetivo de los hackers es interrumpir un sistema o red. Ya sea un hacker de sombrero blanco o un hacker de sombrero negro, su nivel de destrucción es detener u obtener el acceso a los sistemas informáticos. Esta acción podría llevar al hacker tras las rejas, pero muchas veces estos crímenes se toman a la ligera. Muchos hackers simplemente lo hacen por diversión o pasatiempo.

En definitiva, cualquiera que sea la naturaleza de la ciberdelincuencia, son necesarias leyes estrictas que habiliten un espacio cibernético seguro. A medida que más y más de nuestras actividades diarias quedan conectadas o relacionados entre sí en el ciberespacio, la necesidad de una tecnología segura completa se ha convertido en la necesidad del momento. Sea la piratería simple del correo electrónico o el phishing, las personas involucradas en este tipo de actividades están definitivamente invadiendo la privacidad de las personas y las organizaciones empresariales. Robos de identidad, de dinero y estafas de tarjetas de crédito son cuestiones graves que pueden causar un daño irreparable a la persona interesada.

La importancia de prevenir

La cuestión fundamental por tanto es ¿cómo podemos evitar que nuestros sistemas de redes informáticas sean atacados por criminales cibernéticos? ¿Cómo pueden ayudar los gobiernos en la reducción de este tipo de amenazas de alto riesgo para la sociedad?

A nivel individual, es esencial que usemos el mejor sistema de seguridad de internet para protegernos de ataques cibernéticos. Algunos consejos básicos y fundamentales son utilizar una contraseña segura para proteger los mensajes nuestras cuentas de correo electrónico, perfiles sociales u otros datos importantes o documentos almacenados en la nube como números de cuentas bancarias, nombres de usuario y  contraseñas que, además, no deben ser almacenados en línea ni en el ordenador ni anotados en ninguna parte, simplemente bien memorizados.

No abrir correos electrónicos desconocidos, por muy suculento que sea el premio que dicen que has ganado. Usar las tarjetas de crédito con moderación y prudencia en línea y nunca en sitios sin garantía o desconocidos pues cuentan siempre con un elevado riesgo y por lo tanto, usar las tarjetas de crédito en tales sitios es altamente desaconsejable. Cambiar las contraseñas de forma periódica e instalar un buen software antivirus.

A nivel empresarial, empresas y organizaciones deben pedir a los trabajadores firmar contratos de condifencialidad para prevenir los robos de identidad internos. Los servidores y dominios deben estar bien asegurados manteniendo la seguridad cibernética continua de sus datos. Los datos del Gobierno y datos altamente secretos deben estar bajo un estricto escrutinio pues los hackers también pueden utilizar los secretos internos para entregarlos a un país rival. Por lo tanto, una de las formas más efectivas para mantener el secreto y seguridad de los datos es no almacenarlos en línea. Demasiada información expuesta actúa como imán de atracción para los ciberdelincuentes siendo siempre, por tanto, una amenaza cibernética. La vigilancia, la conciencia y no compartir información personal pueden prevenir la mayoría de este tipo de delitos cibernéticos.

La leyes cibernéticas tienen que ser muy estrictas e imponer fuertes castigos y debe utilizarse una mejor y más nueva tecnología para encontrar más fácilmente a estos criminales y frenar su actividad ilegal. Bloquear al ciberdelincuente y publicitar información actualizada sobre esos criminales puede ayudar al público en general a protegerse en el espacio cibernético. Después de todo, el conocimiento es lo que hace a uno poderoso, ¿no es así?


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