Ciberintimidad, ¿delito contra la intimidad o contra el honor?


Con la llegada y expansión de las nuevas tecnologías de comunicación basadas en internet, también nuevas prácticas han hecho su aparición y obligado a los legisladores a emprender reformas muy concretas a posteriori. Una de estas nuevas prácticas es la de grabarse a uno mismo o en pareja manteniendo relaciones sexuales o cualquier acto de índole erótica para posteriormente intercambiarlo sin embargo, ¿qué ocurre cuando estos vídeos o imágenes cruzan la frontera del ámbito de pareja y son difundidas por redes sociales alcanzando a miles y miles de potenciales espectadores sin el consentimiento de la persona protagonista?

Ésto es lo que se denomina técnicamente como sexting, es decir, la difusión de contenidos sexuales o eróticos sin consentimiento de la víctima a través de WhatsApp, FaceBook, YouTube o cualquier plataforma de comunicación social; una práctica, como decíamos, muy extendida y que afectaría al menos a uno de cada cinco españoles.

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Sin embargo, y por extraño que pueda resultar, ésto no siempre era un delito contra la intimidad. Para que ésta acción de difusión sin consentimiento de datos íntimos fuese considerada como tal, debía concurrir una circunstancia muy concreta: que dichos datos íntimos se hubiesen obtenido de forma ilícita, mediante robo o apropiación indebida. Por ejemplo, supongamos que yo envío un selfie desnudo a una amiga, ésta lo cuelga en FaceBook y lo ven (y a su vez re difunden) miles de personas; mi amiga no habría cometido delito contra mi intimidad, en tanto que la foto la obtuvo porque yo mismo se la envié.

A pesar de ello, sí que estaría incurriendo sin embargo en un delito contra mi “derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen” cuya ley reconoce expresamente como  intromisión ilegítima en este derecho “la captación, reproducción o publicación por fotografía, filme o cualquier otro procedimiento, de la imagen de una persona en lugares o momentos de su vida privada” en su artículo siete.

Por tanto, la difusión de contenidos íntimos sin previo consentimiento expreso de la persona afectada, sólo sería delito contra la intimidad cuando el material se hubiese obtenido de forma ilícita, mientras que constituiría un delito contra el honor en cualquier caso, aún cuando la persona afectada nos hubiese proporcionado la imagen o vídeo de forma totalmente voluntaria.


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2 Respuestas

  1. Alex dice:

    Buenos dias. De hace 2 semanas alguien me ha robado la cuenta de
    Yahoo, me ha cambiado los datos personales i el movil para no poder
    cambiar o resetear la contrasena. La cuenta solo lo tengo guardada en
    el movil i no puedo hacer nada para recuperar la contrasena. Que puedo
    hacer?

  2. Editor dice:

    Hola Alex, deberías ponerte en contacto con Yahoo para poder recuperar el acceso a tu cuenta

    Saludos

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