Espiar el WhatsApp de tu pareja, una idea con consecuencias legales


En más de una ocasión muchos de nosotros hemos escuchado algo así como “¡Ay, si el WhatsApp hablase!”. Por el momento esto no es posible (tiempo al tiempo) aunque tal vez más de uno, y de una, lo hubiesen preferido. Unos porque podrían haberse enterado de aquello de lo que se querían enterar sin haber sido pillados. Otros, porque las palabras se las lleva el viento mientras que las conversaciones en el Whatsapp permanecen, al menos hasta que las borres.

El WhatsApp se ha convertido, si me permitís la expresión, en un “arma de doble” filo. Si por un lado facilita la comunicación entre personas y, además, de forma gratuita, o casi, por otro lado también hay que llevar cuidado con aquello que se dice, sin pretender con esto restar valor alguno al derecho a la privacidad que toda persona posee.

Entre parejas, el WhatsApp se ha convertido en el objetivo número uno de esa parte de la pareja que está celosa. ¿Sospechas que tu chico o tu chica te está siendo infiel? Un descuido bastará para fisgar en sus conversaciones y comprobar, o no, si efectivamente alguien lleva una doble vida.

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Pero esta práctica tiene consecuencias, no sólo a nivel personal si no en el ámbito legal. Espiar el WhatsApp de tu pareja (o su correo electrónico, o acceder a su Facebook, o leer sus mensajes SMS) sin conocimiento ni consentimiento de ella (de ahí lo de espiar), constituye un acto delictivo regulado por el Código Penal español que contempla penas de uno a cuatro años de cárcel y multas de entre doce y veinticuatro meses. Y con agravante de parentesco.

Además, una rápida búsqueda en google del tipo “cómo espiar el WhatsApp” conduce en la inmensa mayoría de casos a software y aplicaciones maliciosas cuyas nefasta consecuencias pronto podrá vivir este aprendiz de delincuente: espionaje a través de webcam, acceso a usuarios y contraseñas, a cuentas bancarias y tarjetas de crédito…

Por tanto, si alguna vez has pensado espiar el WhatsApp de tu pareja, mejor piénsalo dos veces pues las consecuencias para ti mismo podrían ser fatales. Y tal vez lo que sospechas no exista así que para colmo, todo habría sido para nada.

En el artículo 197.4 del Código penal recoge:

“Se impondrá la pena de prisión de dos a cinco años si se difunden, revelan o ceden a terceros los datos o hechos descubiertos o las imágenes captadas a que se refieren los números anteriores. Será castigado con las penas de prisión de uno a tres años y multa de doce a veinticuatro meses, el que, con conocimiento de su origen ilícito y sin haber tomado parte en su descubrimiento, realizare la conducta descrita en el párrafo anterior.”

 

Más información:

 

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