El delito continuado en internet y las redes sociales


Una de las actuación delictivas que se presta a mayor confusión por parte de los ciudadanos es el llamado “delito continuado”. En ocasiones, y debido a su denominación, es habitual pensar que no se trata más de que un agravante que endurecerá la pena que recaiga sobre el delincuente que haya cometido de manera repetida un mismo delito. Efectivamente, el delito continuado supondrá una pena mayor que la que corresponde al delito común al que hace referencia sin embargo, para que exista un delito continuado deben concurrir ciertos requisitos por lo que no basta ni se limita a la mera repetición de un delito.

En líneas generales, será considerado autor de un delito continuado toda aquella persona que cometa una pluralidad de hechos delictivos iguales o similares con plena conciencia e intención de ello y aprovechando unas circunstancias también similares. En este sentido, el artículo 74.1 del Código Penal  señala como autor de un delito continuado a todo aquel sujeto que “en ejecución de un plan preconcebido o aprovechando idéntica ocasión, realice una pluralidad de acciones u omisiones que ofendan a uno o varios sujetos e infrinjan el mismo precepto penal o preceptos de igual o semejante naturaleza”.

Esto significa que una persona que haya cometido varios y diferentes delitos, no podrá ser juzgado en base a un delito continuado. Por ejemplo, si una persona comete un robo y, al siguiente día comete un delito de calumnias, al tratarse de actos delictivos de naturaleza diferente y que conllevan penas diferentes, serán juzgado de manera independiente por cada uno de ellos.

El delito continuado suele ser bastante habitual en redes sociales y, en general, en internet. A menudo podemos escuchar en los medios que alguien ha sido acusado o condenado por un delito continuado de injurias, o de calumnias, o de incitación al odio y la violencia, o de acoso, o de enaltecimiento del terrorismo, etcétera.

Para que varios hechos delictivos cometidos a través de internet puedan ser juzgados como un delito continuado, deberán cumplir los mismos requisitos que cuando se producen en otras circunstancias. Estos requisitos son los siguientes:

  • Que se haya producido una pluralidad de hechos que responden a un dolo unitario e intencionalidad similar y que todos ellos atenten contra un mismo precepto legal o contra delitos de similar naturaleza.
  • Evidentemente, que el autor del delito sea la misma persona.
  • Además, ninguno de estos hechos podrás estar siendo sometido a proceso judicial de manera independiente.
  • También deben haberse producir dentro de unos límites espaciales y temporales reducidos, algo que elimina el carácter de autonomía de cada uno de ellos. Hechos similares cometidos, por ejemplo, habiendo pasado años entre ellos, no podrán ser juzgados como delito continuado.
  • Por último, la comisión de todos los hechos deberá haberse logrado a través de un modo similar.

cibercrimen4

Así, en el caso de los delitos continuados en las redes sociales o internet en general es más sencillo identificar cuando se produce un delito continuado, básicamente porque su autor deja constancia de ello.

Por ejemplo, el pasado año, un tuitero fue juzgado acusado de cometer un delito continuado de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas. Esto fue así porque dicho usuario publicó a través de la red social Twitter varios comentarios en los que agradecía a la banda terrorista ETA su lucha armada a la vez que instaba a la creación de una “nueva organización de vanguardia para continuar la lucha”.

Estos mensajes fueron publicados entre junio de 2013 y julio de 2014, distando pocos días entre uno y otro mensaje; todos ellos fueron tuiteados por la misma persona, el acusado, utilizando el mismo “modus operandi” y con una misma intención. Además, todos ellos responden a un mismo o similar delito. Por estas razones, evacuado fue juzgado por el delito continuado antes señalado.

Como ya hemos señalado al comienzo, el delito continuado supone una pena mayor que la que corresponde en base al delito común al que hace referencia, pero también menos a la suma de las penas que corresponderían si todos esos delitos semejantes fuesen juzgados de manera individual. Y este es precisamente el fin que tiene el delito continuado, el de actual como una suerte de “equilibrio” entre una sumado de condenas que podría resultar desproporcionada en relación a la naturaleza del delito, y la pena que correspondería por ese tipo de delito y que podría resultar insuficiente debido a que se ha cometido de manera repetida.

En este sentido, el artículo 74.1 del Código Penal es muy claro al respecto al señalar que la pena impuesta para un delito continuado se situará a partir de la mitad superior recogida para la infracción más grave: “…será castigado como autor de un delito o falta continuados con la pena señalada para la infracción más grave, que se impondrá en su mitad superior, pudiendo llegar hasta la mitad inferior de la pena superior en grado” (art. 74.1 C.P.).

Además, el delito continuado deja mucho más margen a la ley para actuar ya que su prescripción comenzará a contar a partir del último de los hechos incluidos de tal forma que, según el ejemplo que hemos visto, el plazo para la prescripción del delito continuado de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas cometido por este tuitero comenzará a contar a partir del último mensaje publicado en julio de 2015, sin posibilidad alguna de que los hechos cometidos antes de ficha fecha puedan prescribir antes que este último.


Consulta con Abogados especialistas
De forma rápida y segura
Rellene el formulario, le enviaremos la respuesta y solucionará su problema


También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *