Las denuncias por estafa inundan los juzgados


En la sociedad de la información y el conocimiento donde ya prácticamente todo se encuentra “tecnologizado” y, especialmente, interconectado, los delitos y/o faltas por supuestas estafas a través de internet han proliferado de una forma alarmante. Frente a ello, la información y el sentido común se perfilan como la mejor defensa en contraposición a una administración de justicia que, ya saturada de por sí, recibe, sólo en Tarragona, una media de nueve denuncias diarias por estos hechos.

Joan Mulet, inspector del Àrea d’Investigació Criminal del Camp de Tarragona de los Mossos d’Esquadra, señala que las compras ilícitas a través de internet utilizando los datos de terceras personas, la manipulación de las tarjetas de crédito y/o débito o el acceso ilícito a cuentas bancarias desde donde extraer el dinero, son algunas de las estafas más habituales.

cibercrimen3

La mayor parte de ellas, sin embargo, no superan el grado de “falta” dado que su cuantía no supera los 400 euros; los bajos importes estafados, en muchas ocasiones, hacen que los afectado no denuncien bajo la creencia de que no se solucionará nada sin embargo, es un gran error, dado que sólo la denuncia y la posterior acción policial y de la justicia podrá frenar a estos ciberdelincuentes. Sólo en la comarca de Tarragona, el pasado año se denunciaron 3.310 casos de estafa, ya sea delito o falta, lo que nos permite hacernos una idea de la magnitud del problema a pesar de que las cantidades defraudadas, observadas individualmente, no sean elevadas.

Pero ¿cuáles son los delitos de estafa más habituales a los que se enfrentan las autoridades en la actualidad? Casi podríamos afirmar que la variedad de acciones de engaño de este tipo son tan variadas como la propia imaginación de los delincuentes: clonación de bandas magnéticas para elaborar tarjetas falsas, compras de datos y documentos a través de la red, utilización de un dispositivo oculto en el cajero que permite la lectura tanto de la banda magnética de la tarjeta como de su número PIN, el llamado “lazo libanés” que atrapa nuestra tarjeta en el cajero para que después el delincuente pueda robarla, chollos increíbles a través de internet que nunca llegan hasta nosotros después de creer haberlos comprado, spam, phishing, alquileres fraudulentos especialmente ahora que se acerca el período de vacaciones, etcétera.

Como adelantábamos al comienzo, el sentido común, aunque no en todos los casos, es el arma más efectiva contra el delito de estafa; si ves una oferta realmente increíble en una web que no conoces, probablemente es que efectivamente sea falsa y las intenciones sean otras.


Consulta con Abogados especialistas
De forma rápida y segura
Rellene el formulario, le enviaremos la respuesta y solucionará su problema


También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *